Mi primer experiencia en la fabricación de calentadores solares

Todo empezó con una discusión entre el profesor e ingeniero Juan Miguel Gómez Coyt y yo, ambos profesores de física a nivel media superior, sobre el aprovechamiento de la energía solar para calentar agua. Los dos creíamos saber algo sobre la materia y sobre la fabricación de productos ya que también habíamos estado en la industria practicando nuestra carrera como ingenieros industriales. Empezamos por comprar una lámina galvanizada calibre 26 y hacer una caja de 1 X 1 metro y otra más chica de 98 x 98 cm para colocar fibra de vidrio como relleno entre ambas y le pusimos un vidrio arriba para que hubiera efecto invernadero. Compramos 35 mts. de manguera de ½” (poliagua) por ser la más barata, la fijamos en forma de espiral con tiras de madera usando la parte externa para el ingreso del agua fría y sacar el agua caliente por el centro.

Al ponerla a funcionar nos dimos cuenta de que requería algo de presión para lograr el llenado, y después cuando el agua se calentó la manguera se deformó y se convirtió en una fuente, pues tenía aberturas por varios lados. El experimento fue desechado, así verás que aunque mi primer experiencia no funcionó seguí investigando hasta que llegué a un calentador que, aunque no es perfecto, funciona bien.

Existen muchos miedos y mitos alrededor del calentador solar por lo que se solamente experimentando se obtienen buenos logros. La experiencia me dice que prácticamente todos los experimentos dan buenos resultados, por lo que el reto principal es reducir costos, aprovechar al máximo los materiales y poder hacerlos en un pequeño taller casero con un mínimo de herramienta.
Autor: Emilio Alvarez Peimbert
Publicado originalmente el: 2012-03-23 22:50:29

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